SANT JORDI ...el cuento ha cambiado
Pero hoy el cuento ha cambiado, porque la princesa 👸🏻 está empoderada y no necesita ningún caballero que la salve, y se salva ella sola y se va con su doncella, renuncia al trono y anuncia que se casan.
Jordi contrariado no entiende nada, tampoco entiende, porque lleva toda la vida entrenando para ese día y no sabe qué hacer con su armadura ni con su masculinidad. Desde su perspectiva, cumplió con su cometido y lleno de rabia quiere matar al dragón 🐉, para calmar toda esa frustración y dar rienda suelta a toda su testosterona 🍳, pero tampoco puede. Porque hay una manifestación de animalistas que le obstruye el paso, y le explican que el dragón 🐉 mata por su naturaleza y no por gusto, y que la violencia solo engendra violencia y matar no va a calmar su ira.
Y enfrente hay otra manifestación de feministas, diciendo que el pacto al que llegaron con el dragón 🐉, de entregar a una virgen cada año, es un invento del patriarcado. Lo que reclaman es que a partir de ahora entreguen a un adolescente varón, y uno que pasaba por ahí es apresado por las feministas. El chaval, de miedo, empieza a sollozar y se mea encima. Se arma la de Dios es Cristo, porque aparecen defensores del menor y además las acusan de racistas, porque el niño es de tez oscura. A esto, la princesa regresa solo para aclarar que no era virgen, que ha experimentado con su sexualidad y que se siente muy segura de esta. Que su orientación sexual es más bien heteroflexible, para que la muchedumbre le entienda, pero que tampoco le gustan las etiquetas. Se va, arroja sus zapatos de aguja contra la multitud, descalza, contenta y satisfecha se marcha de la mano de su prometida 💍. Esta, lesbiana y 5 años menor, le pregunta si ha catado varón.
—Te lo cuento por el camino, pequeña —le dice a la doncella, mientras la agarra por el brazo y la monta en su corcel negro 🐴.
Mientras se alejan al galope, se escuchan abucheos de las feministas que las tildan de traidoras, por querer sellar su amor con un rito arcaico y patriarcal, que se desarrolló para institucionalizar la práctica de la violación.
Jordi quiere llorar porque sigue sin entender nada, pero reprime sus lágrimas, a riesgo de ser señalado por sus amigos y que lo tilden de marica. Y cae en la cuenta de que él también es víctima de esta sociedad machista, que los hombres no tienen herramientas para gestionar sus sentimientos, porque han sido educados de esa manera. Sin embargo, Jordi decide aceptar esa realidad, porque precisamente es un hombre y eso consuela su hombría. No como esta generación de quejicas, que se mean encima por ser apresados por un puñado de mujeres, piensa, mientras aprieta los maxilares con rabia. Y se va encendiendo por dentro, con su espada de metro en las manos, mientras aprieta la empuñadura con fuerza.
Jordi se está agobiando y todo le molesta, tiene sudoraciones, todo le da vueltas, le va a dar un parraque, se despoja de su armadura y se sienta en su casco como banco improvisado, observa de lejos cómo el dragón, que parece tener más aguante que un santo, está hablando con unos veganos 🥬, que intentan convencerle de que deje de consumir carne. El dragón 🐉 parece que les está explicando que su dieta está basada en un 80% de proteínas. Jordi perplejo ¡👀! ve cómo el dragón 🐉, con la misma paciencia que una semilla enterrada durante el largo invierno espera la primavera para germinar, hace gestos a los veganos 🥬 señalando sus ojos. Parece ser que les indica que su visión es frontal, propia de los carnívoros, a diferencia de los cuadrúpedos rumiantes 🐄, que tienen los ojos a los lados, para cuidarse de los depredadores mientras comen, también les enseña sus grandes colmillos y les indica que no tiene molares.
Jordi y su heteronormatividad, ya cansados, tiran de móvil 📱 y se inscriben en una app de citas. Piensa dedicarse a tener citas con doncellas únicamente para copular, sin fines reproductivos, ya no está interesado en formar una familia y ahora quiere pagar siempre la cuenta a medias. Y se lo cuenta a sus amigos que le escuchan con gran interés. Se enamora de su nuevo proyecto de vida y ya no quiere compromisos con nadie, solamente follar 🍆 y jugar al golf ⛳. Pero un grupo de mujeres tradicionalistas los increpa, a Jordi y a sus amigos, y les gritan que son una banda de flojos, que no tienen iniciativa ni valores, que ya no hay hombres como antes, que les abran la puerta y sean proveedores, como Dios manda, que la familia es un centro de poder y es la principal defensa contra estos gobiernos que nos quieren débiles y dóciles, y que quién coño las va a embarazar ahora, porque ninguna de ellas quiere ser madre soltera.
Jordi empieza seriamente a barajar la idea de empezar a cortar cabezas a diestro y siniestro y quedarse solo soltando mamporros, pero cambia de parecer porque el mensaje de los animalistas le ha calado y entiende que la violencia no es la solución a sus problemas, así que se monta en el dragón 🐉, se hacen supercuates, roban todos los libros 📕 del pueblo y volando se van a vivir aventuras por el ancho mundo 🌏 y descubrir su nuevo rol en esta sociedad.
Sant Jordi sigue siendo el mejor día del año para mí.
Gracias por tu tiempo 🙏.
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